La amibiasis intestinal, causada por Entamoeba histolytica, afecta a 500 millones de personas principalmente en países en desarrollo, transmitiéndose por vía fecal-oral. Las manifestaciones clínicas varían desde asintomáticos hasta cuadros graves como colitis amibiana fulminante y abscesos hepáticos, siendo el diagnóstico crucial para evitar complicaciones severas. El tratamiento incluye medicamentos antiparasitarios y en algunos casos, intervención quirúrgica, y la prevención se centra en la potabilización del agua y la higiene personal.