La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica que afecta principalmente las articulaciones pequeñas de las manos y los pies, causando inflamación y daño articular progresivo. Los factores genéticos como HLA-DR4 aumentan el riesgo. El objetivo del tratamiento es reducir los síntomas e impedir la progresión de la enfermedad mediante intervenciones no farmacológicas y farmacológicas.