El documento propone la creación de un programa de formación de Auditores Educativos. Estos profesionales se encargarían de optimizar los sistemas de control de calidad en las escuelas mediante el uso de técnicas docentes, informáticas y estadísticas. El programa formaría profesionales capaces de administrar los datos de las escuelas, sintetizar información y proyectar el futuro de la escuela desde su propio proyecto educativo.