El modelo 1:1 en educación implica la entrega individual de dispositivos tecnológicos a estudiantes y docentes, promoviendo un acceso personalizado y ubicuo a la información. Este modelo estimula la colaboración, el trabajo autónomo y la participación de los padres, transformando el rol del docente en un facilitador del aprendizaje. Las herramientas digitales permiten una interacción rica y dinámica, favoreciendo el desarrollo de competencias y el aprendizaje colaborativo en diversas disciplinas.