La planeación estratégica implica definir la visión y misión de la empresa, analizar su situación interna y externa, y establecer objetivos y estrategias para alcanzarlos. La planeación táctica se centra en decisiones específicas para lograr objetivos limitados en corto plazo, mientras que la planeación operativa traduce los planes estratégicos en acciones concretas y metas financieras a corto plazo, enfocándose en tareas rutinarias y compromisos específicos.