El cáncer de mama es un crecimiento descontrolado de células en los tejidos mamarios, con factores de riesgo genéticos que aumentan su incidencia. Se clasifica en carcinomas in situ y cánceres invasores, siendo el diagnóstico a través de exploración clínica, mastografía y biopsias. El tratamiento varía según la etapa de la enfermedad, incluyendo cirugía, quimioterapia y hormonoterapia.