La comunicación estratégica debe ser un proceso participativo que permite establecer objetivos y la manera de lograrlos. Requiere planificación adecuada mediante el análisis del entorno, los objetivos y las estrategias para alcanzarlos. Al implementarla, una organización debe considerar sus fortalezas, debilidades y la demanda del entorno para mejorar su liderazgo y atención al público externo. Los beneficios incluyen una mejor gestión, toma de decisiones y participación de los receptores.