El documento explora diversas controversias pedagógicas en la educación del siglo XXI, centrándose en la relación entre docentes y alumnos, así como las innovaciones educativas necesarias en la era digital. Se analiza la pedagogía del oprimido de Paulo Freire, la pedagogía de la alternancia y el modelo TPACK, destacando la importancia de una educación crítica y colaborativa. Además, se critica la pedagogía conductista como una aproximación excluyente que desatiende la individualidad del estudiante.