La ictericia neonatal patológica se caracteriza por un inicio en las primeras 24 horas de vida, duración superior a 10-15 días y niveles elevados de bilirrubina. El riesgo principal es la encefalopatía bilirrubinica, y el tratamiento incluye fototerapia y, en casos severos, exanguinotransfusión. La prevención es clave, especialmente en neonatos con factores de riesgo, para evitar complicaciones.