Los pacientes que reciben anestesia general o bloqueo regional deben permanecer en la sala de recuperación hasta que los efectos de la anestesia hayan desaparecido para monitorear cualquier complicación. Las complicaciones más comunes son respiratorias como obstrucción de la vía aérea, hipoventilación e hipoxia, y circulatorias como hipotensión e hipertensión. El personal capacitado monitorea y trata cualquier complicación para garantizar la seguridad del paciente.