La dermatitis atópica es una condición inflamatoria común de la piel caracterizada por picazón, enrojecimiento y sequedad, con múltiples factores genéticos y ambientales involucrados en su etiología. El diagnóstico se basa en criterios clínicos y la severidad de la enfermedad se evalúa mediante diversas escalas, mientras que el tratamiento incluye cuidados de la piel, intervenciones dietéticas y farmacológicas. Un enfoque multidisciplinario es crucial para el manejo efectivo de la dermatitis atópica, que puede abarcar desde medicación tópica hasta terapia biológica.