El documento analiza las dimensiones que configuran la práctica docente, destacando la importancia de un enfoque integral y sistémico para comprender la realidad educativa. Se identifican dimensiones personales, institucionales, interpersonales, sociales, didácticas y valorales que influyen en la práctica educativa y las decisiones de los docentes. Se resalta que el proceso educativo no es neutral, sino que refleja valores y actitudes que impactan en la vida escolar y en la comunidad.