El documento describe diferentes estrategias para el manejo de la disciplina en el aula, incluyendo disciplina positiva y negativa. La disciplina positiva se basa en una relación cercana entre maestro y alumno para fomentar la independencia del alumno, mientras que la disciplina negativa usa castigos para controlar el comportamiento. Se recomiendan técnicas como contratos de contingencia, tiempo fuera, y recompensar el buen comportamiento para mantener el orden en el aula de una manera justa y efectiva.