¿CUÁL DEBE SER EL PAPEL DEL MAESTRO EN LA
               ESCUELA DEL S. XXI?
Si nos remontamos unos 40 años atrás, incluso 20 años, veremos que tanto el papel del
maestro como el del alumno han cambiado a mejor.

                                                     Antes, el maestro llegaba al aula con el
                                                     único objetivo de transmitir los
                                                     conocimientos que él sabía a los alumnos,
                                                     a través de un monólogo protagonizado
                                                     por él mismo. Los alumnos en el aula,
                                                     eran seres pasivos, meros receptáculos de
                                                     información. Además la enseñanza se
                                                     basaba en un aprendizaje memorístico
                                                     con el uso de la estrategia de enseñanza
                                                     de reproducción de modelos, más
                                                     particularmente la instrucción directa,
                                                     con la cual se presenta toda la
información a los alumnos siendo el profesor el que toma todas las decisiones.

Pero… ¿En realidad este aprendizaje nos conducía a una enseñanza de calidad? Yo pienso que
no, y desde hace unos años, se está apostando por otro tipo en educación en España, que ya
lleva vigente en muchos otros países europeos bastante tiempo. No se ha conseguido aún que
esta nueva educación con nuevos modelos de profesor y alumnos esté completamente
instaurada y llevada a cabo, pues es necesario apostar por un gran esfuerzo y cambio para que
funcione al completo.

Esta nueva educación apuesta por
unos alumnos activos en su día a día
en el colegio, partícipes en el proceso
de enseñanza-aprendizaje, que sean
capaces de aprender a través de la
experimentación del medio que les
rodea      y    puedan       solucionar
problemas y situaciones de la vida
diaria a través de experiencias que el
profesor les plantee. Para ello, creo
que es muy importante el trabajo
cooperativo entre alumnos con la
utilización de métodos de enseñanza
que impliquen cognitivamente al
alumno y favorezcan su autonomía.
Para que todo esto se produzca, necesitamos un nuevo profesor, que esté dispuesto a ser un
guía en esa construcción significativa del aprendizaje del alumno, que le proponga y rete a
tener experiencias e investigar. Un profesor que apueste por la innovación como nuevos
recursos que ayuden al aprendizaje del alumno, como el uso de las TIC, y que motivan aún más
tanto a maestro como a alumno influyendo y creando todo esto un ambiente agradable de
bienestar en la clase, donde el alumno tendrá cada día más ganas de ir al colegio y aprender
junto a sus compañeros.

Por último, creo que algo muy importante que ha cambiado en el papel del profesor, es su
cercanía a los alumnos, pues así no le ven tanto como un “sargento”, sino como una persona
más cercana, aunque siempre manteniendo las distancias y el respeto hacia el mayor, que no
desatiende emociones ni sentimientos, y se preocupa por las necesidades de cada uno de
ellos, creándose además un aprendizaje individualizado.

Por tanto, creo que si tanto futuros maestros, como aquellos que ya ejercen la profesión,
procuramos dar a nuestros alumnos esta educación, el futuro puede llegar a ser la educación
de calidad donde maestros y alumnos estén motivados por aprender.




María Margarita Del Pozuelo Rojo
2º Ed. Primaria A

El papel del maestro

  • 1.
    ¿CUÁL DEBE SEREL PAPEL DEL MAESTRO EN LA ESCUELA DEL S. XXI? Si nos remontamos unos 40 años atrás, incluso 20 años, veremos que tanto el papel del maestro como el del alumno han cambiado a mejor. Antes, el maestro llegaba al aula con el único objetivo de transmitir los conocimientos que él sabía a los alumnos, a través de un monólogo protagonizado por él mismo. Los alumnos en el aula, eran seres pasivos, meros receptáculos de información. Además la enseñanza se basaba en un aprendizaje memorístico con el uso de la estrategia de enseñanza de reproducción de modelos, más particularmente la instrucción directa, con la cual se presenta toda la información a los alumnos siendo el profesor el que toma todas las decisiones. Pero… ¿En realidad este aprendizaje nos conducía a una enseñanza de calidad? Yo pienso que no, y desde hace unos años, se está apostando por otro tipo en educación en España, que ya lleva vigente en muchos otros países europeos bastante tiempo. No se ha conseguido aún que esta nueva educación con nuevos modelos de profesor y alumnos esté completamente instaurada y llevada a cabo, pues es necesario apostar por un gran esfuerzo y cambio para que funcione al completo. Esta nueva educación apuesta por unos alumnos activos en su día a día en el colegio, partícipes en el proceso de enseñanza-aprendizaje, que sean capaces de aprender a través de la experimentación del medio que les rodea y puedan solucionar problemas y situaciones de la vida diaria a través de experiencias que el profesor les plantee. Para ello, creo que es muy importante el trabajo cooperativo entre alumnos con la utilización de métodos de enseñanza que impliquen cognitivamente al alumno y favorezcan su autonomía. Para que todo esto se produzca, necesitamos un nuevo profesor, que esté dispuesto a ser un guía en esa construcción significativa del aprendizaje del alumno, que le proponga y rete a
  • 2.
    tener experiencias einvestigar. Un profesor que apueste por la innovación como nuevos recursos que ayuden al aprendizaje del alumno, como el uso de las TIC, y que motivan aún más tanto a maestro como a alumno influyendo y creando todo esto un ambiente agradable de bienestar en la clase, donde el alumno tendrá cada día más ganas de ir al colegio y aprender junto a sus compañeros. Por último, creo que algo muy importante que ha cambiado en el papel del profesor, es su cercanía a los alumnos, pues así no le ven tanto como un “sargento”, sino como una persona más cercana, aunque siempre manteniendo las distancias y el respeto hacia el mayor, que no desatiende emociones ni sentimientos, y se preocupa por las necesidades de cada uno de ellos, creándose además un aprendizaje individualizado. Por tanto, creo que si tanto futuros maestros, como aquellos que ya ejercen la profesión, procuramos dar a nuestros alumnos esta educación, el futuro puede llegar a ser la educación de calidad donde maestros y alumnos estén motivados por aprender. María Margarita Del Pozuelo Rojo 2º Ed. Primaria A