La hepatitis alcohólica es una enfermedad hepática causada por el consumo excesivo de alcohol durante décadas. Se caracteriza por ictericia e insuficiencia hepática. El riesgo de cirrosis aumenta con el consumo diario de más de 30 gramos de alcohol. El tratamiento incluye la abstinencia del alcohol, suplementos nutricionales y corticosteroides para casos graves. Sin embargo, el pronóstico sigue siendo reservado y el trasplante hepático solo se considera después de un período de abstinencia.