Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía y están formados por carbono, hidrógeno y oxígeno. Incluyen frutas, verduras, legumbres, cereales y sus derivados. Proveen energía al convertirse en glucosa, la cual es almacenada como glucógeno en el hígado y músculos o convertida a grasa. Estudios muestran que una dieta rica en verduras y cereales integrales reduce el riesgo de enfermedades cardíacas.