La endometritis puerperal es una infección del útero que puede causar complicaciones graves después del parto, generalmente asociada a factores de riesgo tanto antepartum como intrapartum. El diagnóstico se basa en criterios sistémicos y locales, como fiebre, dolor abdominal y loquios anormales, y puede requerir tratamiento antibiótico o quirúrgico. El manejo incluye la supervisión hemodinámica, administración de líquidos y ajuste en los antibióticos si no hay respuesta tras 48 horas.