El documento propone la inclusión de tecnologías de la información y comunicación (TIC) en la educación especial, enfocándose en un modelo social de la discapacidad que prioriza el abordaje pedagógico sobre el diagnóstico médico. Se delinean estrategias para mejorar la comunicación y autonomía de alumnos con discapacidades mediante herramientas digitales, con el fin de facilitar su trayectoria escolar y fomentar la terminalidad en el nivel primario. Además, se sugiere una currícula diversificada que contemple las necesidades e intereses de adolescentes y jóvenes con discapacidad.