Los chinos desarrollaron dos sistemas de numeración, el ábaco para realizar operaciones matemáticas, y los cuadrados mágicos que ayudaron a resolver sistemas de ecuaciones lineales. También estudiaron geometría, calculando áreas del círculo, y el triángulo aritmético cuya referencia más antigua data del siglo XII en China. El álgebra china alcanzó su apogeo en el siglo XIII con métodos para resolver ecuaciones de grado superior como el elemento celeste.