El documento presenta seis criterios básicos para el diseño de materiales educativos digitales, como dividir la información en módulos y secciones manejables, usar diferentes estilos tipográficos para facilitar la lectura, e incluir actividades equilibradas con contenidos. Además, recomienda herramientas como procesadores de texto, programas de presentaciones y editores multimedia para crear contenidos que combinen texto, imágenes, audio y video.