Las arañas del género Loxosceles se encuentran entre los pocos arácnidos capaces de causar la muerte humana. Sus picaduras pueden producir lesiones locales con pérdida de tejido o lesiones sistémicas graves como hemólisis e insuficiencia renal aguda. El diagnóstico de accidentes por Loxosceles es difícil porque a veces la picadura pasa desapercibida y los síntomas no son inmediatos ni específicos.