La intoxicación por cáusticos se refiere a lesiones causadas por sustancias corrosivas, ya sea ácidas o alcalinas, que pueden derivar en condiciones graves como estenosis esofágicas tras la exposición. El diagnóstico temprano a través de endoscopia es crucial para evaluar la extensión de la lesión y determinar el tratamiento adecuado; se recomienda realizar esta intervención entre 12 y 48 horas después de la ingestión. La gestión de la salud del esófago es prioritaria, con esfuerzos dirigidos a su conservación y identificación de complicaciones que podrían requerir intervenciones adicionales.