La norma establece los criterios para orientar a la población en materia de alimentación de manera unificada y congruente. Se enfoca en grupos de riesgo como niños, embarazadas, adultos mayores y personas con alta actividad física. Busca promover una alimentación correcta para prevenir problemas de salud como sobrepeso, obesidad, hipertensión y diabetes. La norma es de cumplimiento obligatorio para entidades de salud pública y privada.