La otitis externa maligna es una infección potencialmente mortal del conducto auditivo externo, que suele afectar a pacientes diabéticos o inmunocomprometidos. Se caracteriza por dolor intenso, otorrea purulenta y necrosis ósea. El agente causal más común es Pseudomonas aeruginosa. Requiere tratamiento quirúrgico y antibióticos prolongados, existiendo riesgo de complicaciones graves como daño a nervios craneales o diseminación a cerebro.