Los oxalatos son componentes presentes en algunos alimentos que dificultan la absorción de minerales como el hierro, magnesio, fósforo y calcio. También pueden formar parte de cálculos renales. Algunos alimentos ricos en oxalatos son las espinacas, el cacao, el ruibarbo y la remolacha. Las personas con riesgo de deficiencia mineral o con predisposición a cálculos renales deben vigilar su ingesta de oxalatos.