El documento aborda los desafíos en la enseñanza de la comunicación oral en el contexto de la educación chilena, destacando la importancia del lenguaje como herramienta de integración social y desarrollo del pensamiento crítico. A pesar de los avances en la incorporación de TIC, se presentan contradicciones en la práctica docente, donde el modelo vertical limita la innovación y la adaptación a las necesidades de los estudiantes. Se concluye que la integración efectiva de tecnologías puede fomentar una enseñanza más activa y participativa, vital para el desarrollo de competencias comunicativas en los alumnos.