El proceso de toma de muestra es fundamental para los exámenes de laboratorio y consta de tres fases: pre-analítica, analítica y post-analítica. La fase pre-analítica, que incluye la toma de la muestra, es la más crítica porque determina la calidad de los resultados. La OMS y CLSI recomiendan tomar las muestras con tubos al vacío en lugar de jeringas para asegurar la bioseguridad y calidad de la muestra. El orden correcto de los tubos también es importante para evitar contaminación.