La ventilación mecánica tiene sus orígenes en el siglo XVI y ha evolucionado desde entonces para proporcionar apoyo respiratorio artificial temporal. Existen diferentes modos como controlado, asistido y asistido controlado, y los parámetros como volumen, frecuencia respiratoria y fracción inspirada de oxígeno deben ajustarse individualmente. El destete del ventilador requiere la recuperación del paciente y estabilidad hemodinámica y respiratoria.