Una cliserie representa los tipos de vegetación que se suceden según la altitud en una montaña. Muestra cuatro pisos o zonas de vegetación diferente desde el basal hasta el alpino, donde solo hay especies herbáceas muy resistentes. Cada piso tiene árboles, arbustos o plantas adaptadas a su altitud y temperatura. La cliserie ilustra cómo la vegetación cambia de especies más sensibles al frío en las zonas bajas a otras muy tolerantes en las zonas altas.