La contusión pulmonar es una de las lesiones más comunes en pacientes con trauma torácico y puede presentarse de leve a severa. Se recomienda optimizar la ventilación y oxigenación, controlar el dolor, restaurar la mecánica pulmonar y usar antibióticos y esteroides. La ventilación mecánica no invasiva y la estabilización costal pueden reducir la necesidad de intubación y mejorar los resultados.