El deterioro cognitivo leve se define como un trastorno cognitivo que no es lo suficientemente grave como para recibir un diagnóstico de demencia. Los pacientes mantienen su independencia en las actividades de la vida diaria. El deterioro cognitivo leve puede presentarse en tres subtipos dependiendo de la función cognitiva afectada. El diagnóstico requiere una evaluación clínica, neuropsicológica y de laboratorio para determinar la etiología subyacente.