Este documento trata sobre la distonía laríngea, un desorden neurológico que afecta el habla. Se divide en distonía aductora, abductora y respiratoria. El diagnóstico se basa en la historia clínica y exámenes como la nasofibroscopia y estroboscopia. El tratamiento principal es la toxina botulínica inyectada en la laringe, aunque también se usan medicamentos y en algunos casos cirugía. La mayoría de pacientes responden bien al tratamiento con botox.