El documento describe tres conjuntos de principios para diseñar la estructura organizativa de una empresa. Primero, los principios verticales incluyen la autoridad, jerarquía, unidad de dirección y delegación. Segundo, los principios horizontales incluyen la división del trabajo, especialización y coordinación. Tercero, los principios de equilibrio incluyen la motivación, participación e información para cohesionar al grupo humano.