La maestra trata de ser una amiga para los niños para ganarse su confianza y facilitar el aprendizaje. Ella se enfoca en los intereses y necesidades individuales de cada niño, formando grupos con diferentes niveles para dar apoyo adicional. También involucra a los padres en el proceso educativo para contar con su apoyo. Los principales retos que enfrenta son problemas sociales como la violencia y las drogas que afectan el rendimiento de los estudiantes.