El documento compara el etanol y el metanol, dos líquidos incoloros volátiles con olores distintivos. Mientras el etanol es seguro de consumir en cantidades moderadas y se utiliza comúnmente en bebidas alcohólicas y combustibles, el metanol es extremadamente tóxico para los humanos e incluso pequeñas dosis pueden causar ceguera o la muerte. El documento también describe los usos industriales distintivos de cada sustancia.