La extrasistolia se define como un latido cardíaco prematuro, clasificado en supraventricular y ventricular, y su prevalencia es común en personas mayores de 50 años. Puede ser asintomática o provocar síntomas como palpitaciones, y su diagnóstico se realiza principalmente a través de ECG y monitoreo Holter. El tratamiento depende de la presencia de síntomas y de la enfermedad estructural subyacente, pudiendo incluir desde recomendaciones de estilo de vida hasta tratamientos farmacológicos y ablación en casos más severos.