La gangrena se refiere a la muerte de las células de la piel y puede ser húmeda, seca o espumosa. La gangrena húmeda es causada por infección bacteriana, la seca por falta de circulación y la espumosa produce gas dentro de los tejidos y es potencialmente mortal. El tratamiento implica extirpar el tejido muerto para prevenir infecciones, y puede requerir amputación u operaciones para mejorar el flujo sanguíneo.