La conquista musulmana de la península ibérica en el siglo VIII dio lugar a casi 800 años de dominio islámico conocido como Al-Ándalus. Inicialmente fue un emirato dependiente de Damasco, luego independiente, y finalmente un califato con capital en Córdoba que alcanzó su máximo esplendor político y cultural entre los siglos X y XI. Posteriormente, Al-Ándalus se fragmentó en reinos de taifas debilitados que fueron cayendo ante la reconquista cristiana, excepto el reino n