El documento describe los criterios clínicos y legales para diagnosticar la muerte cerebral. La muerte cerebral se produce cuando se produce un daño cerebral severo que lleva al cese irreversible de la actividad cerebral. Los médicos neurólogos y el médico tratante deben evaluar al paciente y confirmar el diagnóstico de acuerdo a un estricto protocolo legal antes de desconectar el soporte vital y certificar el acta de defunción.