Este documento presenta un experimento para demostrar que el cloruro de sodio (NaCl) puede formar un electrolito. El procedimiento involucra disolver NaCl en agua en una cuba hidráulica y sumergir las puntas de un cable eléctrico en la solución, lo que enciende un foco. Las observaciones muestran que el NaCl hace que el agua sea un conductor eléctrico. La conclusión es que se formó un electrolito a través del cual pudo pasar la energía eléctrica.