El documento presenta un protocolo de prevención de la alergia alimentaria, enfatizando la importancia de la inducción de tolerancia oral y la diferenciación entre prevención pasiva y activa. Se discuten los estudios sobre el uso de fórmulas hidrolizadas y el contexto neonatal como periodo clave para la prevención. Además, se dan pautas según el riesgo alérgico del paciente y la relevancia de seguir guías clínicas para su manejo.