El documento describe las diferentes fases del seguimiento y evaluación de un proyecto. Estas incluyen el diagnóstico inicial, el seguimiento durante la implementación para verificar el progreso, y la evaluación final para analizar los resultados e impactos. El seguimiento permite actualizar la información sobre el avance y proponer ajustes cuando sea necesario mediante informes periódicos y la participación de las partes interesadas. La evaluación final examina los efectos a corto, mediano y largo plazo utilizando métodos cualitativos y cuantitativos.