El doctor Aaron Beck, fundador de la terapia cognitiva, nació en 1921. Según su teoría cognitiva, los pensamientos de una persona influyen en sus emociones y comportamiento. El objetivo de la terapia cognitiva es enseñar a pensar de manera diferente para reducir las emociones negativas y reaccionar a los problemas de forma solucionadora. El terapeuta guía al paciente a entender cómo sus cogniciones afectan su conducta y promueve nuevos aprendizajes para pensamientos más adaptativos.