Las úlceras por decúbito son lesiones de la piel y tejidos blandos subyacentes causadas por la presión prolongada. Generalmente ocurren en áreas como la pelvis y regiones sacras. Su tratamiento incluye prevención, control de infección, alivio de presión, desbridamiento y apósitos. En casos graves se requiere cirugía para extirpar tejidos dañados y cubrir la herida.