El documento detalla las herramientas que debe utilizar un buen supervisor para optimizar el desempeño y satisfacción de su equipo, abarcando tres dimensiones fundamentales: sentir, pensar y actuar. Se presentan estrategias específicas para cada dimensión, como la comunicación, la motivación y la organización, que son esenciales para guiar y liderar eficazmente. En conclusión, un buen supervisor debe equilibrar la atención a las emociones, el conocimiento y la acción para lograr resultados exitosos.