Este documento discute la importancia de enseñar a los niños a pensar de manera reflexiva para su aprendizaje personal y escolar. Explica que los seres humanos somos capaces de enseñar y transmitir conocimientos culturalmente. También describe cómo el pensamiento se desarrolla en los niños y cómo la familia y la escuela pueden estimularlo. Finalmente, argumenta que los maestros deben brindar oportunidades para que los estudiantes construyan su propio conocimiento a través de la reflexión y la resolución de problemas, en lugar de