La calidad total se refiere a un enfoque de gestión que busca la satisfacción del cliente a través de la participación de todos los miembros de una organización. Tiene sus orígenes en Japón en los años 1950 cuando Deming y Juran introdujeron sus ideas. Los principios de la calidad total incluyen la orientación al cliente, el liderazgo, la mejora continua y el compromiso de todos los empleados. La implementación de un sistema de calidad total requiere esfuerzo pero motiva a los empleados y mejora los procesos de una organización.