La celulitis es una infección cutánea común que afecta la dermis y el tejido subcutáneo, caracterizada por eritema, edema y dolor. Está asociada con factores de riesgo locales y sistémicos, y el diagnóstico se basa en criterios clínicos sin una prueba estándar. El tratamiento implica antibióticos empíricos y control de factores predisponentes, y puede tener complicaciones graves como sepsis o ceguera en casos severos.