Los corticoides interactúan con receptores específicos en tejidos blandos para regular la expresión génica. Su acción es lenta debido al tiempo necesario para los cambios en la expresión. Regulan el metabolismo de carbohidratos, lípidos y proteínas, y tienen efectos antiinflamatorios al inhibir la producción de citocinas. Se usan para tratar diversas condiciones como trastornos reumáticos, pulmonares, renales y alérgicos.