La inflamación es la respuesta del cuerpo a una lesión o infección. Puede ser aguda o crónica. En la inflamación aguda, los neutrófilos migran rápidamente al sitio de la lesión, mientras que en la crónica hay un infiltrado de linfocitos y macrófagos. Numerosas células y moléculas, como los leucocitos, plaquetas y citoquinas, participan en la inflamación y ayudan a combatir la infección y reparar los tejidos dañados.